Queremos celebrar la apertura de la Escuela Superior de Hostelería y Turismo para ofrecer entre 1.000 y 2.000 menús diarios, según las fuentes, a personas en situación de vulnerabilidad de nuestro distrito y de Latina. Consideramos que esta decisión se ha tomado gracias a la solicitud conjunta registradas por hasta 17 asociaciones, demostrando que nuestro trabajo, calle a calle, nos permite conocer las necesidades de nuestros barrios y dar con soluciones que las administraciones no barajan, o no tienen en cuenta por criterios políticos.

Pese a que el proyecto va a cumplir con una parte de nuestra propuesta, queremos manifestar nuestro rechazo a que se haga por medio del trabajo voluntario de profesores y alumnado, cuando deberían ponerse los recursos necesarios para contratar el personal necesario en condiciones de trabajo remunerado. Con las cocinas de los comedores escolares cerradas, miles de trabajadores, sobre todo trabajadoras, enviadas al ERTE o despedidas en estos sectores, con más de 11.000 familias con becas de comedor recibiendo un menú de comida basura de Telepizza y Rodilla, no es de recibo que utilicen trabajo voluntario en lugar de contratar personal y asumir sus responsabilidades con el pueblo trabajador.

Por otro lado, denunciamos la total falta de transparencia que hemos encontrado desde que registráramos la propuesta, puesto que ni la Comunidad de Madrid, ni las Juntas Municipales de Moncloa-Aravaca, ni Latina, nos han ofrecido información durante el proceso de toma de decisión y nos hemos tenido que guiar por rumores y conversaciones informales.

Estos rumores apuntaban a que la Escuela no podía abrirse para cumplir con nuestra propuesta, supuestamente por la falta de equipamiento de las cocinas. Sin embargo, nos enteramos de que a partir del jueves 30 se pondría en marcha el proyecto.

A pesar de no haber obtenido respuesta oficial alguna ante la propuesta, nos hemos enterado por la prensa de que las cocinas de la Escuela se iban a incorporar a los proyectos de Turismo Solidario y Cocina Solidaria, apadrinados por la patronal de la hostelería y el turismo de nuestra región. El objetivo es ofrecer menús solidarios a través de alguna de las organizaciones asociadas, utilizando para ello el trabajo voluntario del personal y el alumnado de la Escuela. Los pormenores de la cesión de la Escuela a estas iniciativas no los conocemos porque no hay convenio alguno publicado.

La apertura de la Escuela, aunque no sea en los términos planteados inicialmente por las Asociaciones, es un pequeño paso para aliviar las situaciones dramáticas que estamos conociendo a raíz de haber lanzado el Banco de Alimentos, aunque de momento desde nuestro distrito no se ha derivado ningún caso a la Escuela, por lo que apremiamos a hacerlo a Servicios Sociales. Para seguir asumiendo las responsabilidades que tiene la Administración en la lucha contra la pobreza que las decisiones políticas a distinto nivel está generando, es precisa la apertura de los comedores escolares y otras instalaciones del distrito ahora cerradas para cubrir las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad. Entre otros, necesitamos un local para continuar nuestro Banco de Alimentos, para lo que centros hoy temporalmente cerrados como el Centro de Mayores o el Centro Cultural Agustín Díaz, podrían cumplir esta función. Como bien sabe Servicios Sociales, necesidades hay, ahora solo falta cambiar las prioridades en la gestión política de la crisis.

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