ADIÓS  2023. TANTA PAZ LLEVES COMO DESCANSO DEJAS.

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Por Ángeles Neira

Este año 2023 ha sido algo duro, como los seres humanos, que cada vez nos vamos haciendo menos humanos y mas robóticos.

Hasta hace 10 días contábamos ya con 100 feminicidios en España.

Los asesinatos a mujeres han aumentado, en vez de disminuir, pero esto ya no nos produce ningún escalofrío, como tampoco lo hace la cantidad de niños y niñas que han presenciado los asesinatos y que se saben descendientes de asesinos.

Esta gran barbaridad, que es el dolor en el corazón de estas criaturas, la inseguridad, la desconfianza eterna y el rencor, hará que tengamos unas personas adultas llenas de resquemores, dolor y a veces por desgracia odio.

Pero el mundo se rasga las vestiduras por la amnistía, o porque ha subido el aceite o porque los automóviles híbridos no son lo que habíamos pensado.

 Lo importante lo seguimos escondiendo para poder seguir engañándonos con que todo va bien.

 Y si miramos al mundo esto se pone mas feo.

Celebramos unas fiestas que vienen de la tradición de Palestina, donde hemos vendido armas para que el pueblo de Israel asesine a más 20.000 personas, muchos peques sin familia, muchos heridos y casi dos millones de personas desplazadas.

Seguimos siendo incongruentes con nuestros besos y felicitaciones cuando dejamos debajo de la alfombra el corazón negro de odios, de racismos, de individualismos y de poca empatía, creyendo que la solución está en que no se vea.

Pero el ser humano tiene capacidad suficiente para transformar el mundo, también para bien.

Por eso la esperanza nunca se debe perder, las ganas de lucha tampoco.

No importa los años que pasen, no importa lo negro que se ponga todo, mientras salga el sol, hay siempre esperanza para el ser humano.

Que lo mejor del 2023 sea la esperanza del 2024.

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